Dos haces.
Una ciudad.
El mismo segundo.
Dos láseres de 20 W, ubicados en la calle a 10 – 15 m de dos edificios de Cartagena, escriben el mismo nombre y la misma fecha sobre sus fachadas a la misma hora exacta. Nadie ve los dos a la vez. Todos hablan de los dos al mismo tiempo.
Simulación de intención: proporciones, ritmo de trazado y orden de capas. El láser se instala en la calle, a 10 – 15 m del frente, y todo el haz termina en la fachada; nada sale al cielo. El aspecto real depende del material de la fachada, de la iluminación del edificio y de la distancia al público; el ensayo técnico in situ lo confirma antes del día D.
Un solo láser es un espectáculo. Dos láseres a la misma hora son una noticia.
La simultaneidad es lo que convierte la activación en conversación. Quien pasa por el Parque Centenario ve un nombre aparecer en la fachada; quien está por el Parque Heredia lo ve en otro edificio. Ninguno ve el otro, y por eso ambos lo cuentan: la historia completa solo existe en las redes, cuando se juntan las dos fotos.
La animación es breve y se repite. Un ciclo de 90 segundos, cada 10 minutos, durante una hora. Quien llega tarde alcanza a verlo; quien lo vio, lo espera para grabarlo bien.
Un trazo, no una pantalla
El láser no "proyecta un video": dibuja. El nombre se escribe letra a letra, la fecha se enciende de golpe y el logo se cierra con un barrido. Eso es lo que se ve en un celular a 80 m y no se ve con una proyección convencional.
Desde la calle
El equipo se instala a 10 – 15 m del frente y escribe sobre la fachada. El edificio se convierte en la pantalla; la acera, en la platea. El haz va del piso a la pared: nada apunta al cielo ni a la gente.
El reloj manda
Ambos equipos disparan por reloj GPS, no por radio ni por celular. La sincronía es el argumento; la confirmamos con el timestamp de las dos transmisiones en vivo.
Uno que todos reconocen, otro que nadie espera
El primero pone el contexto: su silueta ya dice «Cartagena». El segundo pone la sorpresa: un edificio cualquiera que esa noche deja de serlo.
Así se ve un láser escribiendo sobre un edificio
Grabado con un celular desde la calle, sin trípode. Es lo que va a grabar la gente.
Un solo láser, una fachada de concreto y vidrio, y una animación que se dibuja trazo a trazo. El haz se lee desde la acera de enfrente y las figuras se leen desde media cuadra.
Lo que cambia en esta propuesta: hay dos fachadas en vez de una, la hora es la misma en ambas, y la animación es un nombre y una fecha en lugar de figuras. La mecánica es la misma; la escala y la sincronía son lo nuevo.
Video de referencia sin audio, unido a partir de dos tomas y ajustado en color.
Qué hace falta en cada edificio
| Elemento | Especificación |
|---|---|
| Equipo | Láser RGB 20 W, divergencia ≈ 1 mrad (uno por edificio) |
| Control | Software de láser en un PC: el show se programa y se ejecuta desde ahí, con disparo sincronizado por reloj |
| Ubicación | En la calle, 10 – 15 m frente a la fachada; el haz termina en la pared |
| Tamaño del texto | Letras de 2 – 4 m de alto; hasta 14 caracteres por línea |
| Condición de la fachada | Luces apagadas en los 2 – 3 niveles que reciben el texto |
| Energía | ≈ 600 W por láser + PC. La suministra el cliente: toma eléctrica o generador |
| Estructura | Base o torre para montar el láser a 10 – 15 m del frente. La suministra el cliente |
| Incluye | Láser, PC con software, programación del show, operador en cada edificio |
Por qué 20 W alcanza
Con 1 mrad de divergencia el punto mide unos 10 cm a 100 m: la letra queda nítida. La potencia no es para tamaño sino para contraste. Por eso importa más apagar las luces de la fachada que subir vatios.
Nombre corto, fecha limpia
El láser dibuja cada letra en cada ciclo de refresco. Más de 14 caracteres por línea parpadea. Un nombre de 6 letras y una fecha con puntos se leen a 150 m sin esfuerzo.